Amnistía

 

ImageFue un día después de saber los resultados de las elecciones. Alejandro nos explicaba con datos precisos que en el 405 a.c. Hubo en Atenas un golpe de estado que derramó mucha sangre. Eso no nos sorprendió porque siempre ha habido golpes de estado y siempre se ha derramado mucha sangre (de hecho, con golpes de estado o no). La cuestión es que en el 403 a.c. se firmó en Atenas una amnistía bajo la consigna de “La política del perdón”. El decreto se promulgó para aquellos que habían participado en la rebelión donde hubo derramamiento de sangre y muerte. La disputa dejó a la ciudad en medio de una lucha interminable y desgarradora, y los ateniences entendieron que sólo si se perdonaba a aquellos que habían participado podrían aspirar a encontrar de nuevo prosperidad para Atenas. Se proclamó el decreto, y no se permitió que en la memoria colectiva quedara grabado ni el conflicto, ni el asesinato, ni el resentimiento. Se fue configurando una nueva memoria, con muros blancos en donde quedaba alguna huella en donde, poco a poco, se iban borrando con cal los nombres de los muertos.

Alejandro contó la historia de manera extraordinaria. Yo aquí reproduzco fragmentos de lo que fue una narración amena, con la propia conciencia de que mi memoria ha fallado.  Hoy he vuelto a recordar esa historia porque me he encontrado la referencia a esa Amnistía en un libro.

Todo nuevo soporte cambia la manera en que se generan sus textos. Eso implica que el texto cambia, también, de forma. La voz que se pierde de Alejandro, la lectura volátil de un artículo en un libro, es todo lo que queda de las voces de algunos griegos en el 405 a. c. que decidieron concientemente borrar lo que había pasado de la memoria de cada uno, no transmitirlo de generación en generación, guardar silencio, para poder seguir.

Pero ahora no estoy segura de que esa haya sido la historia que Alejandro contó aquella vez, entre cerveza y cerveza, en un bar de Copilco. En todo caso, ante el luto general y un día nublado de julio, quizá fue la historia que quise escuchar.